La interculturalidad es un enfoque con relativa vigencia en el tiempo, pero no por ello se han definido claramente sus aspectos filosóficos, y los aportes que esta concepción ha dado a las ciencias sociales.
cuando hay motivos
Se camina la distancia
Que sea necesaria
Cuando hay motivos
Se tiene no uno
Sino varios amigos
Cuando hay motivos
Se cumple
La palabra empeñada
Cuando hay motivos
Se sigue adelante
Por sobre los obstáculos
Cuando hay motivos
Se ofrece ayuda
Sin esperar nada a cambio
Cuando hay motivos
Se protege
Al desamparado
Cuando hay motivos
Se trabaja
A brazo partido
Cuando hay motivos
Se indigna el alma
Ante la injusticia
Cuando hay motivos
Se espera
A quién se extraña
Cuando hay motivos
Se perdoná
Con sencillez
Cuando hay motivos
Se reconoce
La gloria ajena
Cuando hay motivos
Se dice presente
Sin importar la consecuencia
Cuando hay motivos
Se respeta la belleza
De la vejez completa
Cuando hay motivos
Los niños juegan juntos
Sin distinciones de los adultos
Cuando hay motivos
Se ama
A la humanidad
Sin distincion de nada...
Nunca te quedes sin motivos.
poema sin titulo
y no seguir es lo mismo
Cuando un dia se parece a otro
y dalo mismo si sale el sol o la luna
Cuando se confiesa la soledad con el silencio
y la conciencia es un juez que no sabe perdonar
Cuando se camina porque se ve a los demas hacerlo
Se habla porque los demas te hablan
Pero no se siente
porque aquí nadie siente
Cuando la tristeza va camino a la melancolia
Cual es la ruta distinta que se puede tomar
para no caer en el abismo después del tunel
Vienes
presiento que vienes
como lluvia de la mañana
como crepúsculo al amanecer
como llamarada de ternura
como agua que vuelve a brotar
del manantial seco
vienes
y no se quién eres
tú sonrisa debe ser de sincera
y tú abrazo de amiga
si vienes
se que vienes
porque yo te espero
sólo por eso lo se
siempre que se espera
es porque alguien viene
por eso de llegadas escribo
por eso aguardo
no digas nada
mantente en el silencio clandestino
nuestro encuentro
deja escuchar el pasó de las hormigas
bailando al ritmo de nuestros corazones
ahora se oyen
como música de los dioses
arrópame en tú llegada
y sepa usted que yo
la esperaba
que la soñaba
sin forma
y sin cara
que sólo eras tierna humedad
y cálida pasión
ya en tú encuentro tiene utilidad el frío
antes no tenía razón de ser
porque no había quién me lo quitara.
Carta a mi hija
de tus manitas
llenas de tinta
dejando huella
en el papel,
tú llanto de vida
en la calurosa noche de marzo
rompiendo el espeso silencio,
tú piel suave
sintiendo el aire
por primera vez,
la continuidad de lo que soy
y he sido
volviéndose a prolongar
desde el alba
de los tiempos,
caminos de infinitos
primeros alientos
reflejados en ti
mi niña
tierno lienzo pintado
con el amor de mi pueblo
amor que me agobia
y que sale unas veces
reflejado en las dulces amarguras
de pobre sediento
de redención
y está vez
se ha mostrado
en tú
carita estranochada
de contadora de estrellas
en el cielo
de la placenta
de tú madre,
te añoraba
sin haberte visto
María
María José
como añoro la María aquella
que atesoraba recetas
para curar males
del cuerpo y el corazón,
te he esperado
como espero el día
de volverme a quedar
dormido en el regazo
de mi madre,
te he buscado
en tantas caras
pequeñas como la tuya
que reflejan
ternura
y a la vez
medio milenio
de oprobios
y despojos,
te he tenido
tan cerca
y tan lejos
hasta que hoy
he llegado a la cima
caminando con tus piececitos
que habrán
de abrir
trochas,
caminos
y veredas,
te esperaba
María José
como espero cada
3 de enero
la piñata colgada
en el techo
cerca del centenario
tamarindo de mi niñez,
piñata comprada
con lochas,
nicas,
medios,
reales
y uno que otro
Bolívar
por la
vieja
aquella que me ata
a un pasado
que se declara
enemigo eterno
del olvido,
no llores
María José
como yo lo hago
ahora
en este momento;
llora sólo
cuando sea
estrictamente necesario
llora
cuando te caigas
en tus juegos infantiles
o en tus primeros pasos,
no llores jamás
de amargura
porque ese llanto
corrompe la vida
y deja el alma
desolada,
cae y levántate
sin importar
que te caigas
con el mismo obstáculo,
llora
cuando tengas
el corazón herido
no te tragues
ese tipo
de dolores
porque envenenan el espíritu
y dejan ciega el alma,
no acumules más riquezas
que las amistades
sinceras,
ríe siempre
contra la hipocresía
de los seres humanos,
come
cuando te de
la gana
y te pegué
hambre
jamás comas
porque es la hora,
hay muchos
en el mundo
que pasan
toda la
Vida
esperando la hora
de comer
y está nunca llega,
jamás te inclines
a favor
de la mentira
di siempre
la Verdad
y aprende a leerla
en los ojos del mendigo.
Enfurécete con la injusticia
pero sin dejar
que la ira
te ponga
oscuro y obtuso
el corazón
y la mente.
En fin
vive,
ama
esa es la conseja que te doy
y por sobre todo
jamás dudes
que te amo.
30 de marzo de 2006.
poema sin titulo
sólo por mi amor
te quiero perseguir en mi almohada
te quiero desnuda y cansada
hasta el hastío de mis besos
te quiero frágil y débil
para quebrarte y armarte
de nuevo en las sábanas
donde partiré tú vajilla entera
te quiero clara e iluminada
te quiero sudada y olorosa
a tú cuerpo
para con mis manos bañarte
que es todo un arte
te quiero callada
en la madrugada
después de alborotar
el crujido de tus huesos
bajo los míos
sobre los míos
me da igual
te quiero desaforada
mientras me meto
en tus entrañas
te quiero loca
arrastrándome en mis sueños
sin dejar despertarme
a la pesadilla de mi realidad
te quiero
saborear
oír
oler
tocar
sentir
en un espacio
tan pequeño
que sólo tú y yo
quepamos amontonados
sin formas
sin distinción de tus piernas
y las mías
sin saber donde empieza
tú piel
y donde empieza
la mía.
Si te encuentro otra vez
Sí te encuentro otra vez
te diré igual que te quiero,
con la diferencia
que está vez
te lo demostrare
por encima
de lo que diga la gente.
Sí te encuentro otra vez
no sentiré vergüenza
de caminar a tú lado
agarrado de tú mano,
sin que nadie pueda negar
que eres mía
y yo soy tuyo.
Sí te encuentro otra vez
juntare mis sueños
con los tuyos
y te convenceré
de mezclarlos con los del pueblo
sin que no parezca obligatorio
sino necesario.
Sí te encuentro otra vez
no te apretare como sí fueras
arena de playa
para que te escapes
de entres mis dedos,
está vez
te dejare libre
porque el amor
y la libertad
son sinónimos.
Sí te encuentro otra vez
no dejare de hacer
lo que los principios me indiquen,
haré cada cosa
que sea necesario hacer,
pero está vez
no parecerá que mis principios
son tus enemigos
sino tus más claros aliados
porque será por ellos
por los que tú me amas
más allá del sentimiento del corazón.
Sí te encuentro otra vez
aprenderé contigo
que nuestra historia
no es vergüenza
ni oprobio
te diré que ella
no es más que agua
que se echo a correr
desde los paramos
hasta el mar,
juntando las góticas del rocío,
la tenue llovizna
y los torrenciales aguaceros
hasta hacerse río caudaloso indetenible
ante las montañas
e irreverente
ante el cielo.
Sí te encuentro otra vez
no habrá camino
que yo no ande con tus pies
o que tú andes con los míos
como sí fuéramos uno solo.
Sí te encuentro otra vez
y sí la lucha me lo permite
envejeceré a tú lado
y arrullare tus nietos
y los míos con el amor
de los dos.
Sí te encuentro otra vez
tendrás las puertas abiertas
para lo que tú quieras
siempre y cuando sea el consenso
el que nos ayude a tomar
la decisión adecuada.
Sí te encuentro otra vez
no existirá envidia
que nos divida
ni egoísmo que nos separe.
Sí te encuentro otra vez
mujer serás hembra
en nuestra cama,
no importa que ella sea de cartón
y que nuestro techo
sea el cielo.
Sí te encuentro otra vez
contaras conmigo
para cada caída
y estaré contigo
en mis victorias
y viceversa.
Sí te encuentro otra vez
la viceversa
será regla en el sexo,
no importa quién este arriba
y quién abajo
porque siempre seremos
uno sólo amándonos.
Sí te encuentro otra vez
ninguna crisis
me hará llorar sólo
porque hasta el llanto será colectivo.
Sí te encuentro otra vez
no importará el color de la piel
porque las almas
de la humanidad serán transparentes.
Sí te encuentro otra vez
expropiaremos los antiguos dioses
del olvido en que el odio
los ha dejado secuestrados.
Sí te encuentro otra vez
el dinero perderá su valor
y sólo el sudor del trabajo
hecho a tú lado
pagara las deudas
que se tengan entre ambos.
Sí te encuentro otra vez
no seguirán los errores del pasado,
no me importará de donde vengas
y sólo será significativo el presente
en el que construiremos el futuro.
Sí te encuentro otra vez
volveré a decir te amo sin hipocresía
y no quedará espacio
para el miedo
y la mentira.
Sí te encuentro otra vez,
no te estoy buscando,
sólo se que llegaras
el día en que la alborada
de verdad sea para todos,
el día en que el sol
y la luna se junten
más allá de los eclipses
que anuncian los astrónomos.
Sí te encuentro otra vez
sabré que la fe
no es sólo una consonante
y una vocal unidas,
sino que es la palabra
que otra vez se rebela
en favor de la vida.
Sí te encuentro otra vez...
sólo tú agregarás las líneas que falten...
sí te encuentro otra vez.
Guay, 18 de julio de 2009.
Buelita
y otra de cartón
en una camita vieja dormías,
maita
te dice mi madre
buelita
te nombramos algunos,
tus ojos se quedaron sembrados
en los viejos y polvorientos caminos
que transitaste tú y Juan Rafael,
tú cabello trenzado
ya de blanco color
tiene un olor
a campo
y a primavera de la montaña
y al páramo lejano.
Me inspira tú recuerdo
comparándome con tú padre,
al que como yo le molestaba
la pregunta impertinente,
tú nombre resulta
ser muy repetido allá
donde pasaste
tú infancia,
allá
de donde te fuiste
un día
bajo el sol de los venados,
cruda realidad
que perpetúa
el cielo pintándose
de rojo
para recordar
los que en la madre tierra
han derramado
su sangre por ella.
Te quedas sembrada
en la vida
que se alarga,
hasta la forma de tú cabeza
se repite
en los nuevos cráneos
de nuestras mujeres,
y el tamaño de cada uno dice
sin hablar de dónde venimos
y seguramente
dice para donde vamos.
Se te quiere abuela,
más por la casualidad
de tengamos
la misma fecha de nacimiento
se te quiere sin razón
y con el amor del corazón.